DE QUÉ SE TRATA

El genosociograma es un árbol genealógico particular en el cual se priorizan los acontecimientos relevantes, sorprendentes y/o llamativos, tanto positivos como negativos.

Entre ellos nacimientos y fallecimientos, matrimonios y divorcios, herencias, mudanzas, premios, accidentes, muertes precoces o violentas, enfermedades, segregaciones, profesiones, religiones, estudios, hobbies, mascotas… mostrando una representación gráfica de toda la familia –en sentido amplio y por varias generaciones–  con sus  principales nexos afectivos positivos, negativos u olvidados. A la vez, se considera el contexto histórico de dichos acontecimientos: guerras, crisis económicas, persecuciones, migraciones, exilios, desplazamientos del campo a la ciudad o viceversa, modificaciones tecnológicas, ascensos o descensos sociales, expansiones territoriales o de derechos sociales… De modo de visualizar la historia familiar de cinco o seis generaciones en conjunto para evidenciar, entre otras cosas, las lealtades familiares inconscientes y las dinámicas subsecuentes de las que formamos parte.

 

Elaboraremos los respectivos genosociogramas, comentados y contextualizados, convocando a la memoria personal, familiar y colectiva. Para agregar, paulatinamente, información geográfica e histórica. Amorosamente, iremos desenredando los hilos del argumento familiar, en pos de entender lo que ha estado en juego en el pasado… y continúa estándolo en el presente.

Anne Ancelin Schützemberger dice que se trata de “un análisis más profundo y extenso de la visión; un análisis que acompaña y/o precede a una terapia, una búsqueda de identidad, un proceso de desarrollo personal o un cambio de vida.”